Foto: MARCA

El Real Madrid y el Barcelona se vieron las caras en un nuevo clásico español. Los dos equipos llegaban cuestionados, con una baja de juego muy notaria y con el rezago de las eliminatorias de la Champions.

El conjunto culé encaraba el juego con dos puntos de ventaja y esperando aumentar la diferencia, mientras que los de la casa blanca querían por su parte obtener el liderato.

El Barça dominó los primeros 45 minutos, género peligro y tanto, Arthur cómo, Leo Messi tuvieron opciones claras para adelantarse. El segundo tiempo comenzó igual, daba la impresión de que que los visitantes se irían arriba en el marcador pero el Madrid empezó a controlar el juego, a generar contragolpes y un Isco inspirado tomó las riendas del partido. Vinicius mojó, el Barça reaccionaba más por ganas que por juego pero, entró Mariano y en el agregado sentencio el partido.

Hay liga, el Madrid quedó como líder con un punto de ventaja y dependiendo de sí mismo para hacerse con la el título.

Mario Lopéz