Hoy en día estamos pasando por situaciones ajenas a lo que sea que se pueda presentar en una cancha de fútbol, sin embargo, hay algo que ni por la magnitud de lo que hoy se presenta se deja de reflejar y es el racismo del que se a hablado por mucho tiempo e incluso se han presentado diferentes campañas para erradicarlo, pero tal parece que los mismos que predican dicho respeto son los primeros a faltar a ello.

Ni los llamados Ídolos se han podido salvar de esta epidemia que también ataca a las personas en muchos aspectos y hoy recordamos varios de estos lamentables casos.

Mario Balotelli, el jugador italiano a tenido que pasar por esto en reiteradas ocasiones que lo han llevado al borde de las lagrimas tras la impotencia que sintió en el campo de juego donde se enfrentaba en ese momento a su anterior club el Internazionale que se enfrentaba a su club en ese momento el AC Milán en el clásico de la ciudad de la moda, pero aquellos canticos y expresiones hacia Mario hicieron explotar al futbolista.

Samuel Eto’o, otra victima más solo que esta vez fue en España cuando defendía la playera del Barcelona en aquel encuentro que los media ante el Zaragoza en un encuentro de la Liga española donde también la hinchada fue la principal culpable con cantos y señas refiriéndose al color de piel del jugador camerunés.

Dani Alves, el brasileño también vistiendo la casaca blaugrana tuvo que correr con el mismo infortunio en un partido en contra del Villareal también por la Liga española, pero esta vez le lanzaron un plátano al campo donde en un saque de esquina el en ese tiempo lateral del Barcelona recogió y con una cara sarcástica, pero con impotencia probo y demostró una contestación con muchísima inteligencia sin dejar que le afectara en el mismo partido.

Hace unos meses Pierre Webó paso algo similar con el cuarto árbitro designado para el partido entre PSG y el Basaksehir donde se presento una forma poco inusual al referirse sobre el asistente técnico el cual lo encaro y apoyado por todos los jugadores decidieron no jugar más hasta que hubiera un cambio de árbitro.

Es verdaderamente triste estas clases de cosas en un deporte que como cualquier otro la disciplina y el respeto se debe de forjar desde divisiones inferiores y que hoy en día esto siga pasando causa preocupación ya que como anterior se menciono tal parece que es una epidemia, pero con una cura que todos tenemos como para evitarla.

José Reyes

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